Kit Martin multiinstrumentista, productor e ingeniero de origen francés, y Merve Erdem cantante nacida en Turquia, ambos establecidos en Londres, configuran el proyecto Kit Sebastian, que desde su debut discográfico en 2019, no han hecho mas que crecer, pues si bien su debut Mantra Moderne fue un álbum por completo grabado por ellos cuya promoción se truncó por la pandemia, su continuación Melodi, grabada durante el confinamiento contó con un equipo un poco mas amplio cuando se pudo concluir en el estudio, y les redituó una apretada agenda de conciertos que les llevó a diversos países de Europa, Turquía o Indonesia, y en este ajetreado contexto graban su tercer álbum ya con una infraestructura mucho mas amplia.
Recién firmados por la prestigiosa discográfica Brainfeeder, propiedad de Flying Lotus y casa de firmas como Thundercat, Jaga Jazzist o Kamasi Washington, Kit y Merve regresan en 2024 con un álbum que compusieron de gira, grabaron en Londres entre diversos recesos acompañados por músicos en la batería y el contrabajo, además de una sección de alientos y una de cuerdas, y aunque el grupo ya solía utilizar instrumentos inusuales como balalaikas, clavecines, darbukas y tablas, en esta ocasión sumaron multiples instrumentos que conocieron durante su gira, como el clarinete turco, la gangsa, o el santour, concluyéndolo durante un receso en la campiña francesa donde grabaron las voces en unos cuantos días.

El álbum sin duda está inserto dentro del estilo tan particular que el grupo ha confeccionado, mezcla de múltiples influencias como el rock turco de los años sesenta-setenta, el ye-ye francés, bandas sonoras de Bollywood, tropicalismo, sicodelia, bugaloo, funk, lounge y demás curiosidades sonoras que combinan con un pop muy naive que le calza a la perfección a la voz y personalidad de tan carismática cantante, consiguiendo un sonido exótico por demás representativo, lo que hace que la propuesta de tan singular resulte completamente identificable, y aunque existen variables entre sus discos, no hay sobresalto ni grandes sorpresas de uno a otro.