J Dilla Donuts

J Dilla

Donuts
Hip Hop

10/10

Reseña
Donuts es una obra absoluta que encierra el final de J Dilla no solo como músico, sino como persona. Sus expresiones y arreglos musicales fueron innovadores y brillantes en su momento, y lo siguen siendo hoy, a 20 años de su lanzamiento inicial.
Por: Equipo Las Dunas Records

J Dilla era capaz de ver la belleza en todas partes, su discografía y trabajos de producción, especialmente Donuts, son testigo de esto, incluyendo samples repetitivos, cortes abruptos, anuncios de televisión, B-sides de The Jackson Five, crowd work de Mountain, balbuceos de Frank Zappa, y podría seguir para siempre si tuviera que abarcar el rango de cosas que Dilla era capaz de samplear e integrar en álbumes de estudio.

Crear nuevos sonidos y nuevas dinámicas a partir de sonidos existentes, de forma tan fluida y aglomerada, ya era una skill bastante explorada para 2006, pero J Dilla logra refinarla en estas 31 tracks, donde ninguna se siente como filler. Dilla valoraba cada minuto que podía ocupar cada beat, ninguno dura un segundo más de lo necesario.

Donuts, en esencia, es un recopilatorio de beats, beats que a primera escucha es difícil entrelazar entre sí, que en realidad, más allá de la estética y el estilo, no tienen mucho en común. Aun con pocas conexiones evidentes entre sus partes, el álbum te deja a la espera de más, logra una continuidad que normalmente se esperaría de los álbumes de post-rock mejor logrados, de composiciones clásicas pensadas para tocarse en una sentada, de álbumes de ambient inmersivos. Pero la encuentras aquí, en un recopilatorio de beats, de un hombre enfermo, que ha luchado contra la enfermedad y ha estado dentro y fuera de hospitales por varios años.

J Dilla, a través de su último trabajo en vida, expresa esperanza, esperanza desde su lecho de muerte, el aceptar su mortalidad a lo largo de poco más de 43 minutos de material, sin letra, con pocas palabras y mensajes crípticos escondidos en las referencias detrás de los samples. Es sincero y cautivador, y en un momento en el que la muerte está a la vuelta de la esquina, Dilla no puede evitar pensar en sus seres queridos, en lo que deja inconcluso en esta vida, dejando dos hijas atrás, una carrera que apenas comenzaba a darle un nombre, no querer decir adiós y aun así tener que hacerlo.

La decisión de J Dilla de nombrar la primera track “Outro” y la última “Intro” puede parecer banal e intrascendente, quizá solo una decisión mínima dentro de un mundo de decisiones creativas al publicar un trabajo tan grande y definitivo, como muy probablemente la obra por la que sería recordado, pero yo no lo veo así. Lo percibo como algo deliberado, como un mensaje sutil sobre querer volver a empezar, sobre revisitar momentos, jugar las cartas que te da la vida de forma distinta, sacarle más. Si bien siento que Donuts es un trabajo con el que J Dilla nos comunica que su vida fue buena y que expresarse musicalmente fue algo que le dio una satisfacción casi eterna, es difícil creer que eso era todo, no solo para J Dilla, sino para James Dewitt Yancey como persona.

Donuts es una obra absoluta que encierra el final de J Dilla no solo como músico, sino como persona. Sus expresiones y arreglos musicales fueron innovadores y brillantes en su momento, y lo siguen siendo hoy, a 20 años de su lanzamiento inicial. Las experiencias acumuladas a lo largo de su carrera como productor se reflejan en este álbum y continúan brillando hasta el día de hoy. Aun cuando este álbum fue creado poco tiempo antes de su muerte, es difícil imaginar a un J Dilla triste o desanimado al hacerlo. Donuts nos evoca a un J Dilla contento, manos a la obra en una SP-303, creando. No hay letra en este álbum, pero los últimos mensajes de Dilla se expresan de forma clara e inmediata.

Donuts es una obra absoluta que encierra el final de J Dilla no solo como músico, sino como persona. Sus expresiones y arreglos musicales fueron innovadores y brillantes en su momento, y lo siguen siendo hoy, a 20 años de su lanzamiento inicial. Las experiencias acumuladas a lo largo de su carrera como productor se reflejan en este álbum y continúan brillando hasta el día de hoy. Aun cuando este álbum fue creado poco tiempo antes de su muerte, es difícil imaginar a un J Dilla triste o desanimado al hacerlo. Donuts nos evoca a un J Dilla contento, manos a la obra en una SP-303, creando. No hay letra en este álbum, pero los últimos mensajes de Dilla se expresan de forma clara e inmediata.

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